La resistencia eléctrica es una medida de la oposición que ofrece un determinado material o dispositivo al paso de la corriente eléctrica. Su unidad de medida es el Ohmio (Ω).
Es interesante que conozcáis que cada material tiene una capacidad diferente de conducir la electricidad. En función, de la resistencia que ofrezca el material a que las cargas eléctricas lo atraviesen, clasificamos los materiales en:
Materiales conductores: son aquellos materiales que tienen una resistencia baja al paso de corriente eléctrica, es decir, la dejan pasar fácilmente.
Algunos ejemplos de dichos materiales son: agua, grafito y los metales en general, como el cobre, la plata, el estaño…

Materiales aislantes: son aquellos materiales que, por el contrario, se oponen más al paso de la corriente eléctrica, es decir, tienen una muy alta resistencia, prácticamente no dejan circular la electricidad.
Algunos ejemplos de materiales aislantes de la electricidad son: papel, goma, cerámica, madera, vidrio, y cualquier tipo de plástico como el PVC, polietileno, teflón, polipropileno…
