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2. Transporte y producción de electricidad.

Esquema red transporte

Los alternadores de las centrales proporcionan la energía eléctrica a una tensión de 10.000 a 20.000 voltios. Una vez producida la electricidad por estos, hay que transportarla hasta las ciudades, industrias, y todo tipo de centros de consumo que, casi siempre, se encuentran a mucha distancia.

El transporte se realiza a través de líneas eléctricas. Como estas no son perfectas, ya que poseen resistencia eléctrica, se producen grandes pérdidas de energía en forma de calor.

Para reducir estas pérdidas se utilizan líneas de alta tensión (220.000, 380.000 voltios). De esta forma, se disminuye la intensidad de la corriente eléctrica y la electricidad puede recorrer grandes distancias con pocas pérdidas.

El generador produce la energía eléctrica a una tensión de 10.000 a 20.000 V. En la estación transformadora se eleva dicha tensión a 220.000 o 380.000 V, dependiendo de la cantidad de energía que hay que transportar.

Los aparatos que consiguen elevar la tensión son los transformadores eléctricos. Estos dispositivos solamente funcionan para la corriente alterna.

Las líneas eléctricas de alta tensión transportan la energía eléctrica desde las centrales hasta las proximidades de los centros de consumo. Estas líneas constan de tres conductores eléctricos (por lo general son de aluminio reforzados con acero) sujetos a torres metálicas de celosía y de gran altura. Las altas tensiones son muy peligrosas, por eso cuanto mayor es el valor de la tensión de la línea, mayor altura tienen dichas torres.

Las subestaciones de transformación preparan la energía eléctrica para ser distribuida, en un mayor número de líneas, hacia los centros de consumo (grandes industrias, pequeñas poblaciones, sectores de una ciudad, etc.). Esto se lleva a cabo con varios transformadores reductores que proporcionan media tensión en su salida. Las líneas de media tensión, que distribuyen la energía por los mencionados centros de consumo, suelen ser subterráneas. De esta manera, se reduce el peligro de las mismas. Por último, se sitúan transformadores reductores cerca de los consumidores y se lleva a cabo la última reducción de la tensión, suministrando 230 о 400 voltios (baja tensión). Estas tensiones son ya mucho menos peligrosas para las personas que utilizan la electricidad.

La red eléctrica une todos los centros generadores de energía con los de consumo de un país. De esta forma, se consigue un gran equilibrio entre la cantidad de energía consumida y la producida por las centrales eléctricas, con lo que se logra dar estabilidad al suministro de energía eléctrica. Así, por ejemplo, si una central tuviese que parar por fallo técnico, o por falta de energía primaria, siempre habrá otras que se encarguen de suministrar la energía eléctrica que esta dejó de producir.

Incluso, todos los países de un continente se interconectan a través de la red eléctrica. Para que esto sea posible, todos los generadores de las centrales tienen que producir electricidad del mismo tipo. Así, por ejemplo, en la red eléctrica europea se utiliza la corriente alterna trifásica a una frecuencia de 50 Hz (en América 60 Hz).

Gracias a la red eléctrica es posible que un país compre o venda energía a otro. Todo dependerá de las necesidades que tenga cada uno de los países en cada momento.

Incluso puede darse el caso de que, por ejemplo, Francia venda energía eléctrica a Portugal a través de la red eléctrica española.

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